Desde pequeñita supe

que mi vocación era

el maquillaje.

Siempre me llamaba la atención las formas de cada rostro y cómo me imaginaba potenciar su belleza de forma natural.

Después de licenciarme en la universidad, estuve en Madrid estudiando maquillaje profesional, pasando después formar parte de grandes firmas del sector para después lanzarme a ser yo misma y poder trabajar con más mimo, cercanía, disfrutando de mi pasión.

El maquillaje no lo veo sólo como técnica, si no como un estilo de vida que nos ayuda a potenciar lo que más nos gusta de nosotras.